Tarde es. Acurrucado en el sillón de la esquina, contemplando mi suciedad. Sintiendo el mísero vacío que nos ha dejado tu partida. Incertidumbre que alberga mi corazón y que no me deja respirar tranquilo, tampoco caminar sobrio, ni siquiera intentar cínicamente de pensar que nada ha cambiado y que tu partida no nos afectará más. Fuera de la casa, casa tuya y de nosotros, que soportó una sola vez tu sátira presencia, antes que decidieras que no era digno aún de tu mirada. Porque tu visión torcida era, influenciada y manchada por los alegatos de otros. Víboras que escupen ponzoña de sus dientes fétidos, cegando el cariño y amor que profesabamos. No obstante, estúpido tu entrar y tu salir, pues tu ilusa conciencia no supo comprender y aceptar aquello que se te daba como regalo, nunca condicionado.
Memorias de una noche larga, sintiendo el frío de la madrugada, fuera del balcón oxidado. Viendo fijamente las estrellas que se esconden tras los nubarrones; queriendo encontrar de luz, esa que negaste por siempre hasta el día de tu ida. Recuerdos de tiempos mejores, donde la maldad no había consumado su necedad, aunque permanecía allí, latiendo, imperceptible y aletargante. Visiones de cosas que significado no tendrán más cabida en el baúl viejo, aquél en el cual encerré tu mentira, tu rechazo, tu odio y tu rencor. Con candado sin llave, perdida en los confines recónditos de la enormidad de los mares. Aguas de lágrimas negras derramadas. Lástima que no intuíste la verdad elocuente, que te gritaba en cara y en vida, como queriendo estrellarla en tus ojos para que pudieras de una maldita ves encontrarla. Queriendo y no, al mismo tiempo.
Sí, no importa tus decisiones, nunca importaron, porque estaba fuera de mi jurisdicción, sin ánimo de confesarte mi gran admiración. Admiración que escondida tenía, en el abismo sin tintar de mis anhelos. Deseando sublime y cálidamente poder una tarde revelártelos.
Espero estes bien, donde quiera que te encuentres, en tu nuevo y permanente hogar, allá donde no más podrás pedir perdón, donde llorarás tu maldición, donde preguntarás cosas sin respuesta ya. Ciertamente lo espero. Te libero de todo lazo que aún no se encuentre roto, lazo que socavonamente te una a mi potestad. Te doy paso ancho fuera de tu nueva vida, queriendo entrañablemente que puedas retomar el sendero correcto, del cual deslizaste.
Tarde es. Nos vemos viejo, descansa en paz...

Comentarios

axelfox dijo…
Larga nueva vida....
PoYo !!! dijo…
que triste axl.... mi mas sentido pésame.... pero ánimo la vida sigue... ánimo viejo!!
saludos
isabel dijo…
Ya en serio, que todo pase rápido, ánimo.
como cliché, pero en verdad del corazón, mi más sentido pésame, Axel.
axelfox dijo…
gracias, muchas gracias.....
Miles de besosss de shocolate axl!!!... ánimo!!!

Se te aprecia mushote!!! =)
Zyanya dijo…
Un abrazote Axl!
Graciela dijo…
ánimo y mucha fortaleza =)
N@IDE dijo…
Lo siento mucho Axel...un abrazotote...
rafatobal dijo…
pues .. es complicado decir "lo siento" ... mejor .. en cualquier cosa .. que se pueda ayudar en la lejan;ia .... ya sabes ..... (Y) ... mucho 'animo ....
BELMAR dijo…
Te dejo mis saludos...
(llegué desde "Lado C")

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